Self-LOVE = SELF-RESPECT

4:23 PM Roberta W. P. F 1 Comments


Se supone que los millennials somos especialistas en cuidado personal.                      Somos adictos a las mascarillas, nos vanagloriamos de comer kale, podemos nombrar un sinfin de semillas junto con sus propiedades y saber cuándo un detox tanto tecnológico como de jugos es justo y necesario. 
No nos da miedo gastar en faciales con agua de rosas, velas, cupping y cacao nibs…Con todo eso podemos lidiar.  

También se supone que somos buenos en eso del amor propio. 
Hacemos listas de las cosas por las que estamos agradecidos en cuadernos monogrameados, instagrameamos nuestros mejores ángulos (sin imperfecciones por supuesto) y declaramos a los 4 vientos, con hashtags y captions inspiracionales, que nuestra vida es perfecta y tiene el mejor filtro.

¿Pero en donde queda la integridad, lealtad y moral?

¿En donde queda el respeto a nosotros mismos?

Porque podemos declarar lo que sea, subir las fotos más bonitas, pulir nuestra imagen tanto como queramos, inspirar a los demás y cosechar validación, pero dentro de nuestra cabeza y corazón nadie nos va a validar si no lo hacemos nosotros mismos primero.

Es paradójico pensar que hacemos todas esas cosas buscando que los demás nos hagan sentir bien, porque no basta jamás nada de lo que hacemos para conseguir esa satisfacción por nuestra cuenta.

En resumidas y simplificadas cuentas: 
Solemos buscar perfección para que otros nos den el cariño, afecto y la valoración que nosotros no nos damos. 


Hola mucho gusto, esta soy yo.
¿Quién? No se, lo estoy redescubriendo, rearmando, reajustando.
Estoy pasando por lo que cualquiera llamaría una una crisis de identidad. 
Estoy en un punto en el que tome todo lo que soy, lo que creo que soy, lo que los demás creen que soy y lo que “debería ser” y lo extendí en la mesa para analizarlo minuciosamente.

En el proceso me he sentido desnuda, y nada hace mucho sentido, pero he podido darme cuanta de varias cosas, entre ellas, de que hoy en día me cuestiono todo. 

Si alguien me preguntara si confío en mí, en mi instinto, capacidades, etc. Probablemente diría automáticamente que sí, antes de entrar en completo pánico para cuestionarme cómo voy a proceder. 
Así que desde hace un par de semanas no solo me di cuenta de todo esto, sino que articule con todas sus letras que necesito trabajar en mi autoestima.                        
Se me ocurrió contarle esto a una de mis amigas y como respuesta entornó los ojos y me dijo que de que estaba hablando.

“Como que trabajar en tu autoestima, eres súper extrovertida, andas entaconada por la vida, te ríes fuerte, defiendes tus puntos de vista y te vistes diferente… Tú no tienes problemas de autoestima” 

Le dije que mi autoestima nada tenía que ver con mi personalidad. 
Una personalidad en si vibrante que me protege y me distrae de la inevitable confrontación que ha sacado a relucir la verdad: No tengo amor por mí misma.
Porque el amor proviene de un lugar de respeto y me he dado cuenta de que en definitiva eso no lo tengo.

Esa falta de respeto personal se refleja en todo: En la imposibilidad de tomar decisiones por miedo a cometer errores por dudar de tus capacidades, la insaciable búsqueda de la perfección física a base de comparaciones con otros porque no nos sentimos suficientemente atractivos y las cosas que aceptamos de los demás en términos de relaciones amorosas y amistades.

Cuando te amas y respetas a ti mismo lo que permites se ve diferente.
Cuando te quieres y respetas no aceptas amores a medias, porque nunca aceptarías menos de lo que tu te das. No aceptarías amistades venenosas porque… ¿Por qué rayos si?

A veces permitimos situaciones ridículas o ignoramos la regla del 50/50 porque no nos respetamos lo suficiente como para retirarnos dignamente de una situación. 
No me gusta esa frase de “aceptas el amor que crees que mereces” lo dejaría en “aceptas el amor… simplemente porque lo estas buscando”

Historicamente nos han enseñado que es arrogante y presuntuoso alabarnos a nosotros mismos. Buscamos que los demás nos digan cuales son nuestras virtudes y lo bien que hacemos las cosas para poder internalizarlo y sentir satisfacción como si necesitáramos permiso. 

Soltamos el control que tenemos para evitar discordia, que nos consideren presumidos, mandones, pedantes; en fin, cualquier cosa que haga que alguien no se sienta a gusto con quienes somos y comenzamos a volvernos indecisos, a tomar atajos antes de tomar decisiones claras que nos comprometan. ¿Por qué? Porque esa forma de pensamiento flexible nos evita la ansiedad de tomar una decisión y pensar que es la incorrecta. 
Todo porque constantemente nos cuestionamos si lo que estamos haciendo está bien.

En lo personal, siempre he sido indecisa, pero a medida que voy creciendo y mis decisiones se vuelven cada vez más importantes, siento que a veces el miedo me paraliza. Me cuesta trabajo tomar decisiones porque no me creo capaz, porque siento que voy a cometer un error. Siempre tuve unos padres súper apoyadores que me dijeron que me merecía el mundo y todas las estrellas… Y no se los reprocho, la verdad es que tuve mucha suerte de que mis papás apoyaran mis sueños desde siempre, pero ese apoyo y valoración constante hicieron que yo no tuviera necesidad de desarrollarlos por mí misma. 

Como todos, con los años he conseguido validación externa con mis logros, pero como con cualquier droga, el efecto bueno dura poco, y la necesidad se vuelve cada vez mayor, así como el esfuerzo para conseguirla. Algunos se convierten en mártires o en victimas, otros comenzamos a reír más fuerte o a vestir de forma ostentosa con tal de mantener el efecto y seguir recibiendo los cumplidos que nos faltan, de todos los demás. 

A veces trato de ver las cosas desde afuera y me pregunto que me diría a mi misma si fuera otra persona y viera como mi yo me trata.

Es una perra. 
¿Por qué son amigas? 
¿Por qué dejas que te hable así? 
¿Por qué dejas que te trate tan mal?

Pero por agresivo que suene, he llegado a la conclusión de que ese es el paso que necesitaba para darme cuenta de que estoy lista para desarrollar mi autoestima.
Creo que con ese autoestima vendra confianza, pararé de PENSAR y será más fácil simplemente HACER.
Porque de hecho sí soy buena en lo que hago, solo que a veces se me olvida.

1 comment:

  1. Eres una de las personas más auténticas y maravillosas que conozco❤

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